¿Quién es DCAL?
Dcal es una empresa nacida de Ciaries que se dedica a la elaboración de materiales para la construcción y agricultura a base de cal aérea. Todos ellos los hacemos con un proceso industrial y de un modo 100% natural.

Nuestra empresa madre, Comercial e Industrial ARIES S.A., se dedica a la producción y comercialización de derivados y compuestos del carbonato cálcico (CaCO3), tales como el óxido y el hidróxido cálcico, y sus derivados. Desde 1952, ha evolucionado con una apuesta clara por el I+D+I para poder dar al mercado un producto de alta calidad a un precio muy competitivo.

Gracias a la independencia y autonomía de Ciaries, puede satisfacer al cliente de una forma rápida y eficaz, siempre trabajando para la conciliación medioambiental, laboral y social. Siguiendo estos ideales, Ciaries decidió crear Dcal. Ubicada en medio de la naturaleza, destinada a fabricar productos a base de cal aérea 100% naturales, con la finalidad de mejorar el entorno y la calidad de vida de nuestros clientes.

A principios de 2008 iniciamos el proceso de formación de nuestro equipo humano, y tras años de investigación y pruebas, a finales de 2013 sacamos al mercado el primero de nuestros productos derivados de la cal.

Los resultados han sido excelentes y todas las pruebas que hemos realizado dentro y fuera del laboratorio han sido muy satisfactorias.

Todos nuestros esfuerzos están motivados para poder dar al cliente un abanico de posibilidades infinitas, todas con un elemento común, la cal aérea + respeto medioambiental + innovación.

Respeto por el Medio Ambiente

El conjunto de nuestras instalaciones está certificado según la ISO 9001:2008. Independientemente de dicha certificación, tenemos un compromiso con el medio ambiente, ser lo mas respetuosos posible.
Gracias a nuestra ubicación, disfrutamos a diario de un paisaje maravilloso que bajo ningún concepto queremos estropear con nuestra producción.

Para ello, estamos situados lo mas cerca posible de la cantera de la cual obtenemos la materia prima, controlamos la emisión de CO2 que expulsan nuestros hornos y tenemos mucho cuidado en escoger el combustible a usar, siendo este el menos agresivo posible.
Producir es nuestro trabajo, pero la tierra es nuestro hogar, no queremos perjudicarla con nuestra actividad.